miércoles, 15 de septiembre de 2010

VERGUENZA

Como siempre escribo espontáneamente y hoy lo hago mas que nunca, diría que es un "vomito" de asco, de impotencia, y sin ninguna explicación cronológica. El simple hecho de escuchar en la radio fragmentos de una de las testigos en el Jucio Videla y Menendez en los Tribunales Federales de la Provincia de Córdoba.
Si bien desde 1985 estoy leyendo sobre este periodo de la historia nuestra, que la viví, y sufrí, nunca experimente tanta bronca, bronca desde adentro, bronca generaliza, bronca por los que causaron tanta muerte, bronca por el sadismo, por la impunidad, por la demora, por los traidores, porque tantos años después tomo estado tan público lo que todos sabíamos, y callamos (perdón por la generalización). Cómo pudimos ser tan ciegos, sordos y mudos a que las carnes de jóvenes que pensaban distintos fueran laceradas, quemadas, violadas, torturadas. Porque hoy 34 años después escuchamos a personas que dicen: no son todas mentiras.
Tengo bronca contra los que usaron el poder para matar, los que tuvieron el poder para ocultar y seguir teniendo poder hasta hoy, a los que miraron hacia el costado, los que aún hoy piensan que si los torturaron, golpearon, violaron y mataron ALGO HABRAN HECHO, también tengo bronca conmigo que habiendo estado, baje los ojos, me tengo bronca.
No me voy a prometer nada, pero voy a seguir con lo que estoy haciendo hasta ahora, formar conciencia en las nuevas generaciones. Porque saber es no morir.

Buena foto, Buenas caras, Malas muerte
   

viernes, 10 de septiembre de 2010

LAS TRIBULACIONES DE JAVIER MARTINEZ Y EL PADRE JUAN




Era un pueblito de España, de un día cualquiera alrededor de las doce de la noche. El padre Juan había terminado su cena y se dispuso para ir a su habitación a dormir.
Estaba en esa situación, en ropa interior, cuando se siente:
¡¡¡PUM, PUM, PUM!!! En la puerta de entrada a la capilla.
PJ:  ¿pero quién podrá ser a esta hora?, joder
¡¡¡PUM, PUM, PUM!!! ¡¡¡Padre Juan, Padre Juan!!!
PJ: voy, voy espérame un minuto
¡¡¡PUM, PUM, PUM!!! ¡¡¡Padre Juan, Padre Juan!!!
PJ: bueno, bueno tened paciencia hombre
El Padre Juan abre la puerta y un joven desesperado le dice: Padre, Padre necesito confesarme
PJ: Pero hijo, son las doce de la noche que tan importante es que no puede esperar hasta mañana, ale, ale vete a casa y vuelve por la mañana
El joven desesperado le insiste ¡¡NO!! Padre necesito confesarme ya , no puedo esperar mas,  es algo que no puedo manejar, que me carcome el alma, por favor padre, por favor
PJ: Esta bien pasa, pasa, siéntate en el confesionario que voy a buscar los hábitos, vamos entra, entra.
Regresa el Padre Juan y malhumorado se sienta en el confesionario, reza un padre nuestro y le dice al joven, bueno hijo suelta el rollo que es lo tan grave que no puede esperar hasta mañana
El joven balbuceando, notablemente preocupado le dice al padre, mire, no sé cómo explicarle, es algo que no puedo manejar, que no lo puedo hacer desde chaval, que cada vez me atomenta más.
PJ: Bien, Bien, Bien, frotándose la barbilla, espera por favor veo que esto es para largo, así que voy hasta la sacristía a buscar unos pitillos.
Nuevamente regresa al padre y le dice al joven que se siente en los bancos de la iglesia así el puede expresarse más libremente y él no llena de humo el confesionario.
Se acomodan, el Padre Juan saca su pitillera, toma un cigarro, y lo prende. Bueno esta vez si, empieza Hijo, cuenta tu pesar.
El joven lo mira extasiado y con pasión le comenta, Padre que hermosa Pitillera que tiene usted, es una pieza preciosa, única.
PJ: Pues si, es única de un valor sentimental incalculable fue regalo de mis padres cuando me consagre a Dios. Pero vale, cuenta, cuenta que ya es tarde.
Si, Si  Padre. Mi problema es serio, casi no me deja vivir, no duermo, ando todo el día preocupado. Pero Padre, disculpe, de verdad es hermosa su pitillera, me gusta mucho, sería casi un regalo de Dios tener yo una pitillera como la suya.
PJ: Para hijo, no blasfemes, si es hermosa, es cierto, y estaría bien que tengas una similar.
Es cierto padre, le contesta el joven, me encantaría tener una, igual a la que tiene usted Padre.
PJ: Está bien, está bien pero suelta ya.
Mire Padre estaba pensando. ¿Y si usted me deja al morirse, de regalo su pitillera?
PJ: ¡¡¡Pero qué dices, hombre, joder, como te voy a dejar de regalo mi pitillera, además no pienso morirme todavía ¡!! (persignándose). Exasperado le dice casi gritando, pero bueno ya dime a que viniste.
Esta bien Padre, usted sabe que acá todos nos conocemos , pero perdone, y si me la deja como herencia, es que me gusta mucho su pitillera y me encantaría tener un recuerdo suyo, que tan comprensivo ha sido con el pueblo, usted se muere y yo recibo su pitillera y todo el mundo sabrá que esa es su pitillera.
PJ: ¡Basta!, no me voy a morir, así que ¡Basta!
Pero padre usted piense que me gusta mucho, mucho, mucho.
PJ: Pero vale joder, ¡SI!  te voy a dejar la pitillera para ti el día que me muera.  Vamos confiesa YA
Gracias padre, gracias ¿pero cómo va a hacer para dejármela?
PJ: Es verdad hijo, dime cómo te llamas, así me recuerdo para dejarte la pitillera el día de mi muerte
Javier Martinez, Javier Martinez  es mi nombre padre.
PJ: Perfecto la Pitillera será para ti Javier Martinez.
JM: Que alegría padre, cuanto le agradezco, es la pitillera mas bella que he visto en mi vida
PJ: Pues claro, además tiene el valor que me acompaña desde que Dios me vio convertirme en su siervo, ¿Estás conforme ya?, entonces comienza, y ármate de paciencia pues no pienso morir pronto.
JM: Pero padre estoy pensando y cómo sé yo que ese día, que espero no llegue pronto,  usted se va a recordar que la pitillera me la había prometido .
PJ: Pero que dices, le digo a mis parientes que el día de mi muerte esa pitillera es de Javier Martinez. Hijo ten piedad, que son las tres de la mañana y quiero dormir.
JM: Gracias padre, resulta como le decía que desde niño… Pero padre, suponga que le pasa a usted algo, que tiene un accidente, que Dios no quiera, como saben sus parientes que esa pitillera es mi herencia
PJ: ¡¡¡Bueno, Bueno!!! Que dices hombre, mis parientes son de palabra y si yo les digo que te la entreguen así lo harán.
JM: Si padre pero ellos no me conocen, no sería mejor que usted dejara un papel en donde conste que esa pitillera es para mi o sea Javier Martinez.
PJ: Sabes que hijo, si tienes razón, mañana mismo hago una nota que voy a dejar en mi misal en donde diga que mi pitillera es para Javier Martinez, de esa manera ninguno de mis parientes van a dudar y tampoco te van a desconocer. ¿Eso te gustaría?
JM: Si Padre, SI
PJ: Bueno, ¿y entonces?
JM: Entonces ¿Qué, padre?
PJ: ¿Cual es tu problema por lo que me pedisteis confesión hace cuatro horas?
JM: Es que desde niño he tenido el mal hábito de tocarme allí abajo, y aún sigo con la misma costumbre y por más que hago, o pienso en otras cosas no puedo controlarlo, y tengo miedo que con los años se me dé por tocarme en cualquier lugar y a cualquier hora, por ahora es solamente de noche.
El Padre Juan, con mucha paciencia, comprensión y control, le responde desde el borde de un ataque de nervios.
PJ: Pero Hijo mío, Javier, lo tuyo es normal, si bien no puedes  andar por allí tocándote, cada vez que te invadan eso hábitos pecaminosos, piensa en nuestro Señor Jesús y verás como él desde su infinita bondad te ayudará a controlarte. Ve, Ve reza 10 padres nuestros y piensa profundamente no me tocaré más. Ahora descansa que falta nos hace a los dos.
JM: Gracias padre, Gracias, Gracias
Así el Padre Juan despide a Javier, cierra la puerta y vuelve a su habitación a intentar dormir un poco antes de iniciar nuevamente sus tareas en la capilla, apenas en tres horas más.
¡¡¡PUM, PUM, PUM!!! ¡¡¡Padre Juan, Padre Juan!!!
¡¡¡PUM, PUM, PUM!!! ¡¡¡Padre Juan, Padre Juan!!!
PJ: Pero quien coño será ahora, esto es un manicomio.
El Padre Juan baja en ropa interior y se asoma por la puerta, era Javier Martinez
PJ: Pero hijo y ahora qué coño pasa, ¿acaso no has aliviado tu alma con la confesión, no has sentido beneplácito al saber que te dejaría la pitillera en herencia, o acaso has vuelto a caer en el pecado?
JM: No padre, no he pecado, pero mientras iba de regreso a mi casa, pensé que por más que usted haga un papel que dejará en su misal, ¿y si sus parientes no quieren entregarme su pitillera?, o peor aún, yo estoy de viaje y no me entero que usted ha muerto, voy a quedarme sin su hermosa pitillera
Totalmente sacado el Padre Juan le grita
PJ: ¡¡¡¡¡¡¡PERO QUE DICES HIJO!!!!!!!, como piensas todo eso, pero joder que tienes en tu mente hombre, mira, mira me has hartado, me has cansado, no quiero verte mas, mira entra ve al banco en donde estuvimos y llevaos la pitillera, te la regalo, te la obsequio, pero por favor vete YA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Así  JM fue hasta el banco en donde había esta confesándose con el Padre Juan y se llevo su hermosa pitillera. Por fin el padre se fue a su habitación y como estaba cayó desplomado sobre su cama.
Entre sueños, escucha primero lejos y después tan cerca como su puerta. ¡¡¡PUM, PUM, PUM!!! ¡¡¡Padre Juan, Padre Juan!!! ¡¡¡PUM, PUM, PUM!!! ¡¡¡Padre Juan, Padre Juan!!! ¡¡¡PUM, PUM, PUM!!! ¡¡¡Padre Juan, Padre Juan!!! ¡¡¡PUM, PUM, PUM!!! ¡¡¡Padre Juan, Padre Juan!!!
PJ: Santísimo Dios, pero quien puede ser ahora.
Baja el Padre, entreabre la puerta, por las dudas para no dejarse atropellar por Javier Martinez, pero no, quien golpeaba la puerta era una joven niña del pueblo que le pedía confesarse al padre.
PJ: Hola niña, pero no puedes venir  más tarde, no se después de la siesta.
La niña con las manos entrelazadas le contesta que no, ella se siente muy mal y sino se confiesa en este momento se irá al infierno, porque está a punto de pecar.
El padre con infinita paciencia, le dice que espere unos minutos que ya viene. Y así, al rato, le abre la puerta la hace pasar al confesionario, realiza todo el ritual, comienzan rezando un Ave María.
PJ: Bueno hija dime que es lo que te ocurre
Ma. Dolores que era el nombre de la joven, suavemente pero muy angustiada le relata al padre que ella hace más de tres años que esta de novia con el mismo muchacho y que desde el principio él  le pide y le pide, que tengan relaciones, y que ella siempre con una excusa u otra se había negado, pero con el correr del tiempo este novio suyo se había puesto más y más insistente y que ella estaba convencida que del día de hoy que era sábado y tenían planeado salir, no iba a poder seguir resistiendo.
El Padre Juan, baja la vista, se pone las manos entre sus mejillas y con firmeza le pregunta.
PJ: Dime niña ¿cuál es el nombre de tu novio?
MD: Javier Martinez, Padre
PJ: Bueno niña, lo siento pero date por cogida   


     
 



martes, 7 de septiembre de 2010

AGUANTE MAGNETO

No existe medio, ni político, ni opinólogo, ni argentino que en los últimos 15 días no haya hecho tema principal de su conversación, discusión o lo que sea, el tema de Papel Prensa. Cuál fue le papel (no se si captan la sutileza) de los dictadores de turno, de los dueños rancios y no tanto de los distintos diarios, de la Prensa (otra sutileza) para adueñarse de lo que no era de ellos y a partir de allí todos menos quienes tenían que hacerlo, obtener pingues ganancias. Por lo que vemos los militares y los civiles de aquellas épocas tenían como hábito quedarse con lo que no es de uno, se quedaron con la vida de miles de argentinos, con sus hijos, con sus propiedades, con sus voluntades, sus esperanzas y porque papel Prensa no debía entrar en la repartija.
Entonces me puse a pensar, pero porqué tanto barullo, porque tanta queja que Clarín, La Nación, La ex Prensa fueran dueños monopólicos del papel de los diarios, que pusieran los precios que la apropiación fuera hecha de manera espuria, porqué, porque?.
Acaso nosotros los pobres ciudadanos comunes debemos pagar el vandalismo de guantes blancos, debemos exponernos a la incertidumbre que de pronto Papel prensa no exista más, o que se genere una nueva planta, que vaya uno a saber de que calidad es el dicho papel.
Alguno de ustedes ingenuos y víctimas del poder no han comprobado en sus propias casas, en las casas de algún amigo, en el campo al lado del río o en el mar las bondades de los diarios que se imprimen con el papel monopólico de Papel Prensa?. 
Quien no ha tomado en sus manos el gordo Clarín o el gigante Nación para prender el carbón del asado, confiesen argentinos, no es una belleza poner el papel debajo del carbón vegetal varios bollos de dichos diarios y prenderlos para ver las llamas hacer el milagro de encender las brasas de lo que después será un asado sea de carne vacuna, plumífera, porcina o caprina. 
Existe quizás algo mejor, práctico y eficiente que esos diarios para encender el fuego, ¡¡¡NO!!!, lo afirmo y lo sostengo, por ello grito a los cuatro vientos AGUANTE MAGNETO, papel prensa y el fuego un solo corazón

jueves, 2 de septiembre de 2010

SIGO CON LA IGUALDAD

Se me ocurre pensar, que uno de los mitos argentinos, ademas del Bife de chorizo, era que en nuestro país no había racismo, vivíamos en el mejor de los amuches con los "negros", si deciamos con los negros, y los más cultos aclaraban, "pero no con los negros de aca", teniendo bien en claro la clasifican argenta de negro, o sea los negros de alla ¿EEUU, o Brasil? no eran discriminados, los de "acá" eran negros de mierda que no les gusta laburar.
Ahora nadie, me pregunto, reflexiono, que odia a su vecino, a los putos, a los de pelo largo, a los drogadictos, a los que piden en la calle, a los mendigos, así en una ensalada cronológica de acuerdo a los períodos históricos, claro que no hace falta odiar para ser racista, sino también festejar, como por ejemplo, y creo el más cruel y demostrativo de la clase de sociedad que somos, sobre todo en nuestros representantes cuando allá por la década del 50 (52) festejaban por el cáncer.
Claro no somos racistas, tanto como que inventamos la Birome, el Colectivo, el triunfo con trampa, que Dios es Argentino y que si te mataban en los 70 era porque algo habías hecho.
No me digan que algunos no pensaron que esta vez después de tantas cosas que nos pasaron, algunos temas como por ejemplo, el anterior, el del casamiento igualitario lo ibamos a tomar con madurez, pero no, hablamos tantas, pero tantas pavadas.
Entonces concluyo, en el 18 o el 21, seguimos igual, Grande Discepolin

martes, 20 de julio de 2010

IGUALITARIOS



A veces me sorprendo, y me sorprendo porque a veces no me tengo fe, me subestimo, pienso como los recalcitrantes "que la gente dice", y LA GENTE DIJO, salió a la calle, luchó desde afuera y desde adentro, aprovecho la circunstancia histórica, supo verla, la GENTE (¿estaré yo dentro de esa gente?) logró torcer el brazo a esa otra "GENTE" recalcitrante, super conservadora, retrógrada, inquisidora, paranoicamente miedosa. Poco a poco en la argentina, si la ARGENTINA, esa que muchos critican, esos que se fueron y no hace falta leer los medios monopolicos, sino escuchar en la familia, en el trabajo en la almacén, si esos que la critican desde que se levantan hasta que se acuestan y en el medio la exprimen, si LOS ARGENTINOS ahora somos un poco mas iguales.  

martes, 22 de junio de 2010

NO PUEDO DEJAR DE SENTIR MI EMOCION FUTBOLERA, HORAS ANTES DE EL PARTIDO CONTRA GRECIA EXPRESO, DIGO Y AFIRMO ARGENTINA CAMPEON

sábado, 5 de junio de 2010

MI PROPIA COLUMNA DE OPINION

A veces me gusta ser de esas masas que a donde va Vicente va la gente. Me parece un acto democrático en su estado más puro, en donde cada uno nos damos cuenta o no si estamos equivocados o no. ¿Porqué? Porque las dictaduras y los autoritarismos nos tienen secos. Quizás haya sido eso lo que nos llevó en la semana de Mayo a salir a la calle, banderita en mano, escarapelas, etc., que otros French y Beruti´s las entregaban o vendidas según el historiador de moda. Pero salimos, sin pensar que estaban los Quebrachos, los de las “villas”, los piqueteros, los sin tierras, los pueblos originarios, salimos con las misma bandera, por más que algunas tenían agregados, si yo hubiera tenido oportunidad le hubiera pintado aguante la T. Pero no fuimos a la calle y vimos todo, nos respetamos, ¿porqué?, porque no hubo exclusión, ni de color, raza, marca de ropa, de aspecto, éramos todos argentinos. Argentinos asumiendo las diferencias, la pobreza, el color, y la pinta, porque como decían dos cantantes de los 70: la pinta es lo de menos. La Argentina que cumplía 200 años es nuestra, la construimos nosotros, la regamos nosotros con sangre, la maldecimos, la festejamos, le echamos la culpa de todo como a una madre, pero en su cumpleaños estamos.

Así que Salí con mi banderita, aunque debo confesar con estupor, que fue aquí justo en este momento que comprendí la diferencia entre Unitarios y Federales, descubrí entre los archentinos y aaargeentinos*. El 25 de Mayo se gestó en Buenos Aires, la Reina del Plata y allí se quedó. Acá en el interior (de la Gral Paz para allá) festejamos de educados nomas, pedorramente, pero bueno para eso está la TV Pública (ahora digital) como una tía porteña que vino a casa a contarnos la emoción de estar escuchando a la Sole con su panza, o las carrozas de la “Fuerza Bruta” nos mostraron con fuerza bruta como ha sido nuestra historia.

Pero bueno, seguí sintiendo mi patriotismo y agite mi banderita lo mas que pude, porque la patria es un sentimiento.

Y además las personas bien, las que organizaron los 100 años, los que quieren que los argentinos estemos divididos y dominados, como decía el Gral, estaban todos juntitos, juntitos en la inauguración del Teatro Colón, que según reza el slogan es de todos los argentinos, tanto que una estrella "golpista" lo uso para almorzar. Por eso es que estoy tranquilo, no molesté a los patrones.

*he querido mostrar con esto las tonadas de los porteños y de los del interior

PD: 1. Comparto con un periodista de Córdoba capital que transmite desde AM 580 Radio Universidad que cuando alguno del interior se asienta en Buenos Aires, es pero que el nacido y criado en la misma. (Cavallo es un ejemplo) y 2. Gracias a Luis, un compañero y amigo que me relató con pormenores lo que fue el festejos en Buenos Aires quien siendo cordobés tuvo la oportunidad de ir para allá, y no a otro que se quedo encerrado en el hotel porque había mucha gente, que es una manera de decir algo.